Así que, cuando me susurra:
-Me amas, ¿Real o no?
Yo respondo:
-Real.
El libro ahora tiene un lugar privilegiado en mi bibloteca, cada vez que lo veo no puedo evitar sonreir, agradecer por los buenos momentos que me dio, esperar que otro me pueda brindar lo mismo que Sinsajo me regaló....
